La gran estafa

(Edito: El PP ha cambiado su estrategia política en el último momento y ha decidido aceptar que se discuta la ILP, aunque ello no asegura nada. El PSOE, que hoy se ha lamentado de no haber cambiado la ley cuando gobernaban -esta sarta de cínicos y mentirosos desayuna cereales con hipocresía cada mañana-. anunció la semana pasada que votarían a favor de la ILP pero con reservas. Y falta que los regidores del país (véase: Banca) autoricen esta descabellada propuesta. Mientras tanto, otras tres personas se han quitado la vida antes de que les arrebatasen un derecho (supuestamente) protegido por la Constitución. Ya son trece condenados. Ah, y la ILP taurina ha salido adelante. Menos mal).

El término más empleado para referirse al asunto, por goleada, es el de “drama”. Un “problema” para los asépticos y una “tragedia” para los emotivos. Los cínicos hablan de “externalidades” o “daños colaterales”. Yo me quedo con la palabra que Ada Colau, portavoz de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH), utilizó el martes pasado en la comisión de Economía del Congreso: estafa.

desahucio

El siempre peligroso “enemigo” (Fuente: Carmen Calvo)

La estafa de los desahucios es el peor engendro de esta crisis que tanto cariño nos ha cogido. La sórdida expresión de la derrota del hombre frente a un sistema ASESINO que exprime hasta la última gota de vida para mantener engrasada su maquinaria oxidada. Un problema que, como tantos otros en este país, se originó bajo el mandato de un enano con bigote.

Durante los años de la burbuja, en los que se construían tantas casas como campos de golf en Murcia y emigrar era una molesta manía de otras razas, el Gobierno de Txemari Aznar –y el de su competente sucesor- incentivó poderosamente la compra de viviendas. El sector producía stock cual churrería en año nuevo y había que colocarlo para que los promotores pudieran mantener el ritmo de edificación, creando puestos de trabajo y haciendo que los precios bajaran por el aumento de la oferta. Seducidos por este abaratamiento, los jóvenes aprovecharían los bajos tipos de interés y las deducciones fiscales (IVA superreducido) y celebrarían sus recién estrenadas nóminas comprando un hogar.

Lo cierto es que los precios no dejaron de subir gracias, en buena medida, al trabajo de bancos y cajas que hinchaban el valor de suelos y edificios a través de las sociedades de tasación que controlaban. Aún sabiendo que se estaba creando una burbuja que en algún momento tendría que reventar, concedieron hipotecas a 40 años para que los cientos de miles de nuevos peones, aparejadores, electricistas o cerrajeros que se sentían en la cima por cobrar 1.800 euros con 20 años pudieran emanciparse, y a vivir que sólo son 14.600 días.

Tras el estallido de la crisis, cuatro millones de personas se han ido al paro. Gente que pierde su fuente de ingresos y ya no puede afrontar las letras de unas hipotecas más infladas que las tetas de Carmen de Mairena. Ante los impagos, los bancos y cajas desahucian a los otrora encantadores clientes y ahora morosos de mierda para tratar de vender unos activos que no quiere ni dios en un vano intento por tapar los agujeros que, de repente, aparecen como setas en sus balances.

Desde el año 2007 se han realizado más de 400.000 desahucios, de los cuales 190.000 eran primeras viviendas, según los cálculos de la PAH. Es como si se echara de sus casas a todas las familias de Alicante, Bilbao o La Coruña. Somos el país de Europa donde se hacen más ejecuciones hipotecarias. Al mismo tiempo, tenemos la ratio más alta de casas vacías, ya que cinco millones, en torno al 20% del parque total, están desocupadas porque los que quieren, no pueden, y los que pueden, prefieren Suiza o Panamá.

Esta lacra ya se ha cobrado, al menos, diez vidas. La última, el viernes pasado. Francisco, un cordobés de 36 años que vivía con su hija, se tiró por la ventana de su casa rendido ante las deudas. Una historia que se repite indecentemente con otros nombres y sin contar con los intentos frustrados de otros desesperados que no merecen cobertura mediática. Personas a las que las entidades financieras persiguen hasta arrancarles el último motivo para seguir adelante.

"Actuamos proporcionadamente", decía el perro (Fuente:Claudio Álvarez)

“Actuamos proporcionadamente”, decía el perro (Fuente:Claudio Álvarez)

Y es que la Ley Hipotecaria es como una fulana de la vieja escuela, que ha recurrido inútilmente al maquillaje para esconder los defectos aparecidos en más de medio siglo de vida. Dicha norma, que data de la posguerra, no impone la dación en pago (condonación de la deuda pendiente con la entrega de la casa), de forma que el desahuciado, después de perder su techo, todavía tiene que seguir pagando los intereses acumulados.

Primero te dejo dinero pese al riesgo de que no me lo devuelvas y luego te quito todo lo que tienes, pero la culpa es tuya, porque deberías haber tenido en cuenta los ciclos económicos, puto albañil.

El caso es que esta ley franquista da a la entidad la potestad de elegir en cada caso si acepta la dación de la vivienda como forma de pago pero, como ya habrás deducido –a no ser que pases demasiado tiempo viendo Telecirco- es algo que no suele pasar. Tan sólo es una práctica habitual en el sector inmobiliario, donde la morosidad es diez veces superior a la de las familias (más del 30% frente al 3,63% de los particulares). Metrovacesa, Reyal Urbis, Colonial, Realia o Sacyr Vallehermoso, responsables directos de la crisis que ha quitado techo, sustento y hasta la vida a muchos españoles, son algunas de las empresas que han podido recurrir a la dación para subsanar sus deudas con bancos y cajas (lo que en la práctica ha sido pasarles el marrón, generando los agujeros que han llevado a las entidades a sangrar todo lo posible a sus clientes). Lógica made in Spain.

En este país plagado de paradojas también resulta curioso que las entidades que más desahucian son las que tienen mayores problemas y han recibido, por ende, mayores ayudas públicas. Bankia, que ya se ha embolsado más de 30.000 millones del dinero de todos, es responsable del 80% de las ejecuciones en Madrid.

En otros países que han sufrido burbujas inmobiliarias recientemente (Estados Unidos, Irlanda) las personas insolventes pueden recurrir a la dación en pago para subsanar sus deudas hipotecarias. Aquí, la propuesta ha llegado al Congreso varias veces en los últimos años, pero un grupo político supeditado a los intereses de las entidades financieras se ha encargado siempre de tumbarlo. ¿Adivináis cuál?

¿Les gustan los sobres y se autodenominan ‘populares’ pero en realidad piensan “que se jodan”? ¡Sí!

¿Se hacen llamar ‘socialistas’ pero tienen prácticas tan poco proletarias como gastarse varios miles de euros de dinero público al mes en cocaína? ¡También!

En febrero de 2011, Esquerra Republicana de Catalunya (ERC), Izquierda Unida (IU) e Iniciativa per Catalunya Verds (ICV) solicitaron la aprobación de la dación, pero los votos en contra del PPSOE lo impidieron. Lo mismo sucedió cuatro meses después, cuando el Bloque Nacionalista Galego (BNG) presentó una moción similar. En marzo del año pasado ICV e IU lo volvieron a intentar, y una vez más fue en balde gracias a la oposición de los dos partidos mayoritarios.

La creciente presión social llevó al Gobierno a aprobar ese mismo mes el ‘Código de buenas prácticas’, una serie de normas que las entidades podían adoptar voluntariamente, algo así como una tirita para una gangrena, y que han servido para evitar 40 desahucios. Hasta ahora, la PAH ha logrado evitar unos 550. Bravo Mariano.

En octubre, Jueces Para la Democracia, la tercera asociación de jueces del país emitió un informe en el que acusaba al Gobierno de criminalizar a los manifestantes y reclamaba la aprobación urgente de la dación en pago. Bravo Mariano.

A principios de noviembre, el Tribunal de Justicia de la UE declaró que la Ley Hipotecaria es abusiva y viola varias directivas europeas. Bravo Mariano.

Ese mismo mes, después de que se produjese la sexta muerte relacionada con impagos hipotecarios, el Gobierno aprobó un aplazamiento de dos años en la ejecución del desahucio bajo estrictas condiciones. Se sustituyó una tirita de Hello Kitty por otra de Spiderman. Resulta que ninguna de las seis personas que hasta entonces se habían suicidado podría haberse acogido a la moratoria. Bravo Mariano.

En enero de este año, la vicepresidenta anunció en un discurso rebosante de cinismo y cara dura la creación de un fondo social de alquiler (casas habitables por una cuota mínima) compuesto por 6.000 viviendas, básicamente las más difíciles de vender. Teniendo en cuenta los desahucios que ya se han producido, habría que meter a 30 familias en cada uno de esos ‘hogares’. Bravo Mariano.

De espalda al mundo (Fuente: New York TImes)

De espalda al mundo (Fuente: New York TImes)

Estos días se debaten en el Congreso Circo de los Diputados las enmiendas al decreto de noviembre –la tirita de Spiderman-, que consistirán en una ampliación (siempre que la Banca dé su permiso) del umbral de protección del Código de buenas prácticas. El próximo martes los diputados votarán una Iniciativa Legislativa Popular con 1.402.854 firmas –casi el triple de lo necesario- que propone la dación, la paralización de los desahucios y la utilización de las viviendas vacías mediante la fórmula del alquiler social, medidas muy descabelladas por lo visto. No hace falta esperar al martes para saber que van a ser rechazadas por enésima vez, y es que todos sabemos que las ILP no sirven para nada.

Bueno sí, ese mismo día se votará otra que pretende la declaración de las corridas de toros como bien de interés cultural. Esta, muy importante también, quizás si tenga suerte.

Daniel Vega

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