Yo la tengo más grande

Se acabó, quería que se acabase y ahora me arrepiento de haberlo querido. Ha sido divertido, casi de ensueño infantil. Dos jornadas multicolores del Circo de la Nación. La barraca está ya un poco pasada de moda, pero esos leones tan reales de su exterior a mí me ilusionan como a un niño. Parecen indicar que dentro solo puede haber un mundo mágico e irreal de fieras, trapecistas y payasos. Terminó con un minuto y veintisiete segundos de aplausos de los diputados del Partido Azul del Circo a su líder. Una emoción continua, hasta yo aplaudía en casa, al borde del llanto. Era como ganar la Champions, todos reían felices ovacionando a su caudillo, al cabecilla de su gran compañía de teatro. Minuto y medio de babas, de ojos abiertos como platos. Si no nos complacen nuestros súbditos, ya nos autocomplacemos nosotros jefe, no se preocupe. Aquella estampa era de orgullo mezclado con fanatismo ciego derechil (esto es pequeño problema del cerebro de la derecha, pero no me gusta hacer leña del árbol caído y menos con gente especial, ¡los pobres!). Hay que tener bastante control para no dar vítores si te vitorean a ti así. Yo lo confieso, si yo hubiese sido Mariano, en el clímax de tanto aplauso hubiera sacado una botellita y allí mismo la descorchaba y ¡viva el vino! Eso sí, eché de menos un “¡olé!”, un “¡torero!”, desde la bancada popular o un “¡míralo, que guapo es mi Mariano!” de Soraya, inundada en lágrimas y cara de anuncio de Vaginesil, con peineta incluida.

Dos días de emociones fuertes, palomitas y litros de Coca-Cola. Enganchando el maratón televisivo del fin de semana pasado del All-Star de la NBA con los Goya, luego con el Gran Debate de la Nación y todavía faltan los Oscar, ¡la vida es interesantísima!

Este país por un lado debate y por otro se debate, pero eso es otra historia. Lo dicho, la carpa estaba lista y allí que se fueron todos con sus guiones bien aprendiditos, con mucho ensayo previo, listos para la función. Los trajes planchados, las corbatas de colorines y mucho maquillaje que los carnavales no han acabado. Ni un atisbo de improvisación, aquí estaba todo atado y bien atado. Imagino que un grupo de selectos expertos en comunicación encerraron a Mariano durante semana y media y lo sometieron a un duro entrenamiento como este:

Experto en comunicación 1: -Cuando oiga la palabra Bárcenas, ¿qué debe hacer usted?

Mariano Rajoy -… ¿me habla a mí?

Experto en comunicación 1: – Dios, ¿cómo ha podido llegar este tío a presidente?

Experto en comunicación 2: – Calla, calla, no te desesperes, no lo confundas. ¡Muy bien señor Mariano, va a dar usted un discurso soberbio! Ale, majo, tome una galletita.

A la par, en las cadenas de televisión, otros debates sobre el debate eran también interesantísimos, y yo en mi casa con la multipantalla para no perderme nada. Igual de disfrazados, los tertulianos me imaginaba yo que, bajo las mesas en torno a las que se sentaban, iban pasándose billetes de 50 en apuestas de quien iba a soltar la mayor burrada. En las tazas que les sirven a dichos tertulianos debe haber gin-tonics. Una nube de alcachofas de todos los colores conectaban en directo desde la Gran Barraca con las televisiones. Cuando salía alguno de los cansados diputados se abalanzaban sobre él para conocer de primera mano, de buena tinta, de fuente primaria, como se iba desarrollando el espectáculo dentro:

Periodista: – ¡Señor diputado!, ¡señor diputado! ¡Oiga señor diputado! Párese un segundo que estoy perdiendo la dignidad y la voz aquí gritándole, que parezco de la prensa rosa. ¡Que estoy de prácticas!

Diputado: – Bien, bien, estoy contento no por mí sino por el equipo, hemos hecho un buen partido. El primer gol nos ha dado tranquilidad y muy bien, muy contento por el equipo en general. Ahora estar concentrados para la vuelta y muy contento y muy feliz.

Lo cierto es que del contenido del espectáculo poco puedo contar que merezca la pena señalar. Cada uno se aprendió bien su papel, por lo que en interpretación, puntuarlos, me es bastante difícil. El mejor sin duda, y ganador absoluto, fue Mariano Rajoy. Dio una clase magistral de creatividad e historia. Él tiene un país en su cabeza, solo en la suya, y lo explicó muy bien. “Señorías, yo soy un caballero andante y ando con mi caballo por Ehpaña”. Desde Amaiur, Iker Urbina le reclamó soluciones para los presos de ETA, la ejecución de Rajoy fue espectacular: “Usted es el menos indicado para dar lecciones de democracia, y dígale a ETA que se disuelva”. Así, rápido. Venga, otro, que me lo como. Para el próximo debate deberían cambiar el discurso (los de Amaiur). Un nuevo sketch que quedase de la siguiente forma:

Amaiur: -Señor Rajoy, ¿dónde están las chuches que le prometió a Euskadi?

Rajoy: – Dígale a ETA que se disuelva.

Amaiur: – Señor Rajoy, lo invitamos a Euskadi a beber txakoli y a ver si resolvemos esto.

Rajoy: -Dígale a ETA que se disuelva.

Amaiur: – Señor Rajoy, tiene… en la barba, sí, por aquí, hágase así… tiene como unas migas, quíteselas.

Rajoy: -ETA es una gran nación. Dígale a ETA que se disuelva.

Maravilloso. Fin de la intervención. Aunque parezca ridículo, no veo por qué no podría pasar. En este debate se hace de todo menos debatir, uno dice lo que le mandan y cuando le replican pues se tapa las orejas, cierra los ojos y grita lo más alto posible “la, la, la, no te escucho, no te escucho, no te escucho” . Luego se valoran a sí mismos y se sienten henchidos de orgullo de las barrabasadas que han soltado sin sonrojarse ni nada, yo la tengo más grande. Desde Cataluña, que abdique el Rey. Rosa Díez, que el Estado no sirve que hay que hacer otro, esta vez, líquido o gaseoso. El PSOE, que le pusieron los pies en la tierra a Rajoy o que ayer habían visto la película de Tintín, tanto da. Joan Baldoví, con performance incluida, empezó así su intervención: “algo huele a podrido en el reino de Dinamarca, le dice Horacio a Hamlet”. Con dos cojones ¿Y Soraya? Ah, mí querida Soraya. La había nombrado al principio del texto y no podía acabar sin echarle un piropo. Pero la verdad es que no se me ocurre ninguno. Lo dicho, para todos aquellos que tuvieron la fuerza y el estómago de ver este Debate del Estado de la Nación (sea cual sea el debate, el estado, y la nación, porque a mí no me queda claro), y además se lo pasaron bien, les dedico este vídeo y todos mis respetos:

Fuente de imagen: lasdoscasitasdenoa.blogspot.com

Advertisements

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s