Queremos un nuevo Papa y lo queremos ya

Gracias a Dios que nos mantienen informados minuto a minuto del espectáculo. En unos días volveremos a ver uno de esos hechos históricos, tan relevantes como esperpénticos. Habrá una gran humareda que contaminará un poco más la capa de ozono y un anciano de los que defienden su dignidad a ultranza pero va vestido con una bata de abuela y ropa interior seguramente muy diferente a la que anuncia Beckham abrirá mucho los brazos y ante una masa enfervorizada anunciará a pleno pulmón “habemus papa”.

Para magnificar más la gala en beneficio de los abultados estómagos cardenalicios donde podría caber una vaca, se soltarán unas palomas blancas (espero) que a modo simbólico volarán descargando la paz en forma de una masa verduzca y pastosa proveniente del milagro de sus inocentes aparatos excretores. Que envidia siento en pensar en los pocos afortunados tocados por la gracia aromática del culo de las palomas, con lágrimas de alegría, abrazando a los prójimos y pensando en no lavarse la porción de su cabeza o cuerpo durante semanas para recordar el momento. Los que estén alrededor podrían sacarse fotos con los “tocados” por la deposición de las criaturas del Señor y alguna devota pechugona tendrá la oportunidad de que incluso le firmen en el escote: “con cariño para mi pía hermana de parte de un iluminado por la mierda de Dios”.

Luego el nuevo anciano con albornoz y ataviado con un sombrerito excéntrico que lo mismo podría ser el penacho de plumas de Toro Sentado (por lo semejantemente carnavalescos que resultan ambos a la par de ridículos institucionalmente hablando) hará las delicias de las madres que llevan a sus hijos a convivencias con más ritmo que un festival de Rock y al espíritu creativo artístico de estas. A los hechos me remito:

En una especie de camioneta cuyo diseño corrió a cargo de Matt Groening cuando hacía sus primeros dibujos para su serie Futurama y que cuenta con una pequeña jaulita de cristal, pasearán al octogenario o nonanegario (para asombro de todos como en su tiempo lo eran las mujeres barbudas en el circo) que gane el Gran Hermano Cardenales 2013. Mercedes Milá, como excelente periodista que sé que es -carcajadas enlatadas de televisión estadounidense- podría ser una buena presentadora para un reality de semejantes características: “Conectamos en directo con la Casa del Altísimo donde nuestros concursantes tienen que elegir como prueba de esta semana a un nuevo representante para la Iglesia Católica en la Tierra. ¡Buenas noches chicos! Timothy, que bien te veo eh, pillín!”. A propósito de Timothy, uno de los “papables”, lean ustedes mismos que bien lo describe el diario ABC: Estadounidense, 62 años, arzobispo de Nueva York. Es amistoso, gran intelectual, buen gestor y apasionado del béisbol. Un talento natural para la nueva evangelización. Grande Timothy. Sustituirá la férula papal (esa especie de garrote redentor que llevan los papas) por un bate de beisbol, que redime mucho más a quien no esté de acuerdo con los principios eclesiásticos. La citada revista de humor ABC no aclara si Timothy, como la mayoría de sus compañeros sin pantalones, es teólogo o no. El detalle es importante, porque a mí siempre me han fascinado los teólogos. El privilegio de estudiar durante años una Licenciatura universitaria que versa sobre una de las novelas de ciencia ficción más leída en la Historia es incomparable. Sólo se podría ver superada por la Licenciatura en El Señor de los Anillos, que viene a ser casi lo mismo.

El dicho anciano de la túnica que resulte vencedor indiscutible y sobre el que se harán canciones épicas como la del vídeo anterior, tendrá que vérselas con su jefe, Dios. ¿Qué le parecerá a Dios su nuevo hombre en la Tierra? Por lo menos no ha sido elegido a dedo por él mismo, sino en riguroso proceso democrático, lo que da una idea del desviamiento ilógico de los partidos políticos españoles, menos democráticos que un grupo de abueletes en calzoncillos, y de que Aznar se sintió en su momento más poderoso que el mismísimo Dios que nadie ha visto en lo que llevamos de Religión y ni siquiera tiene Facebook, por lo que seguramente ni exista (esto quiere decir que Aznar es más poderoso que Dios). Pero no sólo ese interrogante de la relación Dios-Papa se plantea aquí: ¿qué hará Benedicto Equis Uve Palito ahora con su cuenta de twitter? ¿Se irá de vacaciones a la playa? ¿Se desintegrará al quitarse el vestido y un rayo de sol le toque el cuerpo? ¿Lo engancharán en el Consejo de Administración de alguna empresa?

De momento, sus santidades están trabajando duro y a mí me da pena que unos señores de avanzada edad no se jubilen y estén hasta el final de sus vidas esforzándose tanto. Más aún, cuando su oficio tiene menos sentido hoy en día que la vida del Coyote cuando atrapó al Correcaminos. Y el ejemplo claro es que su principal misión histórica, esa tan respetable de que sus fieles quemen en la hoguera a gente que escribe sacrílegas páginas, ya es ilegal. Ahora todo es con amabilidad y educación:

Heroico, como la orquesta del Titanic. ¡Viva el Papa!

Fuente de la imagen http://www.sdpnoticias.com

Advertisements

One response to “Queremos un nuevo Papa y lo queremos ya

  1. Pingback: En el nombre del padre | Semanario digital·

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s