Gorka Arrinda, el Bilbao Basket y el mundo de los representantes

La alarma saltaba a principios de este mes. Una web francesa publicaba unas supuestas declaraciones del ala-pívot del Uxue Bilbao Basket, Adrian Moerman, en las que afirmaba que después de la final de la Eurocup –que perdió el equipo vasco ante el Lokomotiv Kuban por 64-75)- los jugadores del equipo podrían ir a la huelga si no cobraban lo adeudado. Pocos días después, Moerman negaba esas declaraciones, pero la duda ya estaba sembrada.

Todos los rumores que señalaban los problemas económicos en el equipo bilbaíno se veían refrendados con las palabras de Moerman, que aunque desmintió la posibilidad de ir a la huelga, sí reconoció con la boca pequeña los impagos a plantilla y empleados del club.

Las malas noticias del mes para el conjunto vasco no terminaban ahí. El día 17, el Consejero Delegado y máximo accionista del club, Gorka Arrinda, comparecía ante los medios de comunicación para desvelar un acuerdo con la Diputación de Bizkaia por el cual la institución vasca ayudaría al club para, según Arrinda, “evitar su desaparición”.  El acuerdo tenía sus matices, ya que la Diputación desembolsaría en un solo pago el acuerdo que tenía con el Bilbao Basket, quedando desvinculados desde se instante.

“Nosotros necesitamos el dinero ahora, no en 2016”, destacaba Arrinda para rebatir todos esos argumentos de ‘pan para hoy y hambre para mañana’. Pocos días después, concretamente el 23 de abril, el diputado general de Bizkaia, José Luis Bilbao, confirmaba el desembolso de 5.2 millones de euros. De ellos, 1.5 irían en dos pagos a las arcas del club bilbaíno, mientras que los 3.7 restantes se utilizarían para pagar la deuda contraída con la Hacienda Foral.

Una historia por desgracia no sorprendente en el baloncesto español. Un equipo que consigue despuntar (clasificaciones para la Copa del Rey, Playoffs, finales continentales y europeas) y, para mantener el nivel competitivo, firma a jugadores a los que no pueden pagar. Que pregunten al Joventut, Estudiantes o, en mayor medida, al Akasvayu Girona, que pasó en un año de tener en sus filas al mejor pívot de la liga, Marc Gasol, a desaparecer por problemas económicos.

Esta historia podría ser simplemente eso: unos gestores que por mantener las ilusiones de los aficionados firman contratos que saben que a la larga no podrán pagar. La eterna burbuja del deporte español. Sin embargo, vale la pena centrarse un momento en la figura de Gorka Arrinda.

Arrinda, que lleva años siendo el máximo accionista del Bilbao Basket, no se convirtió en consejero delegado hasta hace pocos meses. Para poder ejercer este cargo, el vasco tuvo que dejar la agencia de representación que llevaba desde hace varios años, SportGestion, por incompatibilidad de cargos.

Y es que los conflictos de intereses entre agencias de representación y clubes están a la orden del día. Son partes condenadas a enfrentarse, pero también a entenderse, necesarias en el deporte. Es peligroso, por tanto, firmar contratos a tus representados con el equipo en el que eres máximo accionista.

En este caso, hasta 5 jugadores del Bilbao Basket pertenecen a SportGestion. Cinco jugadores, con sus cinco contratos y sus cinco comisiones para la agencia, en un club que firma unos contratos que no puede pagar. Por lo pronto, Arrinda ya está fuera de la agencia, y el club bajará con toda probabilidad su presupuesto para la temporada que viene. El primer experimento se ha mostrado fallido, queda por ver cómo resolverá Arrinda la nueva realidad económica de su equipo.

Advertisements

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s